La Despensa de Don Luis Felipe Yagüe

Mi historia

¿Quién esdon Luis Felipe Yagüe?

Tengo 73 años, nací en El Doncello y vivo en Florencia, Caquetá. Desde hace más de cinco años llevo productos del campo caqueteño hasta los hogares — y aprendí de panela mucho antes de aprender a leer un balance.

Don Luis Felipe Yagüe en un trapiche caqueteño, sosteniendo un bloque de panela recién cuajada

Mucho gusto

MinombreesLuisFelipeYagüe,tengo73años,soyoriundodelmunicipiodeElDoncello,Caquetá,yactualmentevivoconmifamiliaenFlorencia.

Me llamo Luis Felipe Yagüe Cotazo. Soy comerciante de productos campesinos y conocedor de la tradición panelera. Le compro a pequeños campesinos y a familiares que trabajan sus propias parcelas, organizo la mercancía, la transporto yo mismo y la llevo hasta los hogares de Florencia.

Mi historia empieza mucho antes de que Colombia conociera mi nombre.

El origen

«Miniñezfueserpanelero.»

Crecí en el campo, dentro de una familia dedicada a la elaboración de panela. Esa experiencia temprana me permitió conocer el cultivo, el guarapo y los procesos tradicionales asociados a uno de los productos más representativos de la alimentación colombiana.

Ese conocimiento no es solo anecdótico: puedo reconocer diferencias entre la panela producida a partir del guarapo y los productos mezclados con azúcar durante su elaboración. Es mi experiencia práctica y familiar como conocedor del oficio — no una certificación técnica ni un análisis de laboratorio.

«Toda la vida me la he rebuscado.»

Con el paso del tiempo desempeñé distintos oficios para sostenerme. Todavía conservo herramientas para labores como pintar puertas y ventanas. Mi identidad laboral no está ligada a un cargo, sino a una constante: buscar oportunidades honestas para seguir aportando a mi hogar.

Cómo trabaja hoy

Del campo a los hogares

Durante un tiempo recorrió los barrios de Florencia con una carreta, ofreciendo puerta a puerta. Hoy su modelo es otro, y él mismo lo explica: «Con el paso del tiempo dejé de ofrecer los productos puerta a puerta, porque ya contaba con clientes frecuentes que semana tras semana confiaban en mi trabajo.»

Recibe pedidos durante la semana y hace las entregas programadas los fines de semana. Lo que necesita conservarse frío —la cuajada, el quesillo, la mora— viaja en termos.

Compra directa

A pequeños campesinos y a familiares que trabajan sus propias parcelas.

Transporte propio

Él organiza la mercancía según su conservación y la lleva personalmente.

Venta directa

A clientes que ya conocen su trabajo y le compran semana tras semana.

Reinversión

Una parte de lo obtenido vuelve a comprar mercancía a los campesinos.

«Yo hago representación de los campesinos.»

La frase describe bien su papel, y conviene ser preciso con ella: soy comerciante de productos campesinos, antiguo trabajador del campo y conocedor de la tradición panelera. Esta página no afirma que yo produzca personalmente la panela ni los demás alimentos que vendo.

Su verdadero activo

Una economía construida sobre la confianza

«Yotengounaclientelamuyejemplar.»

La relación con sus clientes no se limita a una transacción. Los saluda, pregunta qué necesitan, y mantiene vínculos que se han fortalecido con los años. En ocasiones entrega productos sin recibir el pago inmediatamente: sus clientes le pagan al día siguiente o le llevan el dinero hasta su casa.

Ese es el punto que más se pasa por alto de su negocio: su principal activo no es el inventario, es la reputación construida durante el tiempo.

Confianza

Conoce a buena parte de quienes le compran.

Cercanía

Lleva los productos directamente hasta sus hogares.

Reputación

Su continuidad depende de cumplir y de ser reconocido por su comunidad.

Julio de 2026

El mes en que el país conoció mi nombre

En julio de 2026, una conversación en la que un comprador me comunicó que dejaría de comprarme por diferencias políticas se difundió masivamente en redes. Escuché sin responder con insultos, reclamos ni descalificaciones, y pedí respeto por el derecho de cada persona a pensar distinto.

En lugar de responder desde el resentimiento, agradecí el respaldo recibido y pedí bendiciones para quien había intentado perjudicarme. La reacción de miles de personas agotó mis productos en días y me dejó más de 3.000 mensajes de WhatsApp por responder.

«Dios le bendiga y hasta luego.»

En mis propios comunicados nunca menciono ese episodio: prefiero hablar de gratitud. Esta página lo cuenta una sola vez porque explica por qué el país me conoció — no porque explique quién soy.

Línea de tiempo

Más de cinco años de trabajo

Mi infancia

Crecí en una familia panelera

Aprendí el oficio desde niño: el cultivo, el guarapo, los procesos tradicionales de la panela.

1 de abril de 2021

Empecé con café molido

Decidí iniciar mi emprendimiento vendiendo café molido producido en mi región.

Con el tiempo

Amplié la oferta

Panela, miel, mora, plátano, envueltos, huevos y pollos, gracias al trabajo conjunto con campesinos caqueteños.

Julio de 2026

El país conoció mi nombre

Mi inventario se agotó y acumulé más de 3.000 mensajes de WhatsApp pendientes por responder.

27 de julio de 2026

Primer beneficiario de Ruta Milagro

Se anunció un acompañamiento empresarial de 120 días. Es un proceso en desarrollo: todavía no hay resultados que se puedan afirmar.

Proceso en desarrollo

7 de agosto de 2026

Invitado a la ceremonia de posesión, en Cali

Recibí la invitación del presidente electo y viajé a Cali para acompañarlo. Llevo doblado el traje que me voy a poner.

La ceremonia es el 7 de agosto

Esta página se actualiza solo con hechos verificados. Los hitos marcados como anunciados o en desarrollo se confirmarán cuando existan resultados o registros públicos.

Del campo a su mesa

La mejor forma de apoyarme es comprándome. Cada pedido sostiene también a los campesinos que me proveen.